DocsMX | Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México
11 al 20 de octubre | 2018

Hubo una vez. Por Manuela Rojas

Hubo una vez. Por Manuela Rojas
octubre 15, 2017 comunicacion

En Hubo una vez, de Elvira Jiménez Carrera, Paris, de 6 años, es interrogada respecto a las diferentes emociones del ser humano: qué situaciones le producen tristeza, alegría o miedo, y la niña, con toda su inocencia, dulzura y lucidez, dará ingeniosas respuestas.

Esta curiosa entrevista transcurre en los distintos escenarios de la vida cotidiana de un niño y nos permite, por ejemplo, dar un breve vistazo al recibidor de la casa de Paris una tarde después de la escuela, conocer la iglesia a la que asiste con su familia o los columpios en el parque, juegos de los que no quiere moverse por ningún motivo. Todos ellos son escenarios de significación para ella, donde transcurre su día a día y que, frente a la novedad de la entrevista, pretenden dar al espectador una sensación de espontaneidad dentro de la normalidad, que no se logra del todo.

Particularmente, la escena del parque se vuelve un poco monótona, no sólo porque no se cambia de locación, no se explora más allá de los columpios, sino porque gran parte del documental se desarrolla en este lugar. Genera una sensación de falta de movimiento, algo externo que acompañe la voz de la niña. Por otra parte, la presencia deliberada de la entrevistadora en el campo visual, los comentarios del camarógrafo y la aparición de diversos implementos, como el micrófono en ciertos planos, interrumpen de forma deliberada la historia.

Aunque todo parece mostrar escenarios cotidianos, como si las preguntas se hicieran en un día cualquiera y en un momento cualquiera, Paris es interrogada de manera poco espontánea, la persona que hace las preguntas se nota pauteada y hace gestos a la cámara que lo ponen de relieve, quitando protagonismo a la niña y espontaneidad al ambiente.

No obstante, lo anterior, a través de la sabiduría infantil, el documental nos lleva a la reflexión frente a cosas tan simples como profundas: nuestros sentimientos. Es una invitación a plantearnos diversas preguntas. ¿Cuántas veces los adultos nos damos el tiempo para reflexionar sobre nuestras propias emociones y hasta qué punto es normal preguntarle a los niños pequeños por las suyas? Acaso nos damos el tiempo de sentarnos con ellos y averiguar qué sienten. Quizá, igual de importante, debemos plantearnos cómo estamos traspasando a los niños sentimientos y emociones negativos, sin darnos el espacio para dialogar con ellos respecto a sus significados. Por ejemplo, en un momento se le pregunta a Paris: «¿Tú odias a alguien?». Y ella responde, visiblemente incómoda: «No… ¿por qué dices odiar?». Paris deja entrever que esa es una palabra de adultos y que no le gusta.

El documental termina con una visita a la iglesia a la que Paris suele asistir con su familia. Ella nos hace el recorrido, moviendo la cámara para mostrar, desde su altura y con movimientos bruscos, las imágenes y el mobiliario que conforman el templo, dando con ternura su particular mirada sobre la estética de los objetos, lo bellas que le parecen las pestañas de la estatuilla de la Virgen o la urgencia por liberar a Cristo de su cruz. Se permite así no sólo que Paris explique verbalmente qué siente, sino que nos dé a conocer desde su perspectiva aquello que la emociona.

Manuela Rojas
Gestora cultural
Chile

Proyecciones
Sábado 14 | 12:00 | Huerto Roma Verde
Domingo 15 | 12:00 | Huerto Roma Verde
Sábado 21 | 12:00 | Huerto Roma Verde