DocsMX | Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México
11 al 20 de octubre | 2018

Guardianes de la Tierra. Por Sebastián Pelayo

Guardianes de la Tierra. Por Sebastián Pelayo
octubre 15, 2017 editorial

El precio por vivir en las grandes ciudades, en urbes desarrolladas, se llama «cambio climático». Años de un alto consumo de los recursos naturales, agotando las reservas, emisiones contaminantes infinitas, lo que comemos, consumimos, nuestra manera de construir viviendas, de transportarnos, el modo de vida actual, todo tiene una repercusión directa en el medio ambiente.

¿Cuál es el impacto para los próximos años bajo dichas condiciones? La temperatura del planeta ya se ha incrementado en 1 grado Celsius; el reflejo de ello se traduce en la oleada de cambios que la naturaleza nos revela y culmina con afectaciones climáticas en todos los países.

Era crucial que en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en París en 2015, todos los países votaran por el sí, a favor de premisas que buscaran revertir o frenar el azote ambiental causado por los niveles de consumo y contaminación que se generan en todo el planeta. Cualquier nación que optara por negarse a la cooperación podría entenderse como un fracaso y a la larga provocar una catástrofe mundial.

20 mil negociadores realizaron un esfuerzo único para que durante 11 días, en la capital francesa, se lograra un acuerdo que nos mantuviera por debajo de los 2 grados Celsius. París 2015 fue un evento donde los «guardianes del planeta consolidarían su objetivo: que el ser humano habite en equilibrio en esta tierra.

El problema central del llamado Acuerdo de París radicó en que el documento estructurado presentaba demasiados huecos a favor de los países desarrollados. Frases como «podría frenar la emisión de gases», en lugar de «debe frenar la emisión de gases», hicieron la diferencia entre el éxito y el fracaso de la reunión. Estas ambigüedades redujeron la probabilidad de llegar a buen puerto. La vida de 7 mil millones de habitantes y el bienestar de los ecosistemas dependían y siguen dependiendo, en buena medida, de lo que quedó plasmado sobre el papel.

El documental es un testimonio de esos 11 días que se agotaron, al igual que lo está haciendo el planeta, entre debates, argumentos e intereses de por medio. Estados Unidos de Norteamérica es el responsable de una tercera parte de las emisiones contaminantes en el mundo; sin embargo, al parecer busca escabullirse protocolariamente de la negociación climática, como lo evidencian las palabras de Donald Trump respecto a no respetar los Acuerdos de París, palabras que cierran el documental y dejan abierta la reflexión.

Sebastián Pelayo
Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano
México