DocsMX | Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México
11 al 20 de octubre | 2018

El reto. Por Eva Sangiorgi

El reto. Por Eva Sangiorgi
octubre 15, 2017 comunicacion

Yuri Ancarani tiene cierta fascinación por el rito y por la repetición. The Challenge retrata los costosísimos preparativos que preceden una legendaria carrera de halcones y todos los elementos que la rodean: subastas, coches de lujo, excéntricos felinos de compañía y seicos elegantísimos en un desierto surreal ubicado en Qatar.

Esta riqueza ostentosa, propia de un país con un agresivo poder económico —que ha comprado edificios simbólicos como el Empire State Building— contribuye a crear un universo extraordinario hecho del contraste entre lo salvaje y lo amaestrado, la naturaleza y la tecnología —eterna la primera en esos espacios desmedidos y urgente y transitoria la segunda—.

Jonathan Ricquebourg, quien entre otros ha trabajado recientemente con Albert Serra, registra mágicamente la alumbrante luz dorada del desierto, en unos planos simétricamente compuestos con atención a los detalles y pasajes coreográficos. Ancarani contrasta esta pulcritud con la irreverencia de los cambios de registro que conjuntan elementos del documental etnográfico con el reportaje editorial, llegando a sorprender con un punto de vista prodigioso de la cámara fijada a un halcón.

Es indudablemente un cine riguroso en el tratamiento tanto de la imagen como del sonido, que invita a la experiencia sensorial más allá de cualquier lógica explicativa. El sentido queda realmente en un nivel intuitivo, el cual juega con los espacios fronterizos del contraste entre la dimensión humana de la cotidianidad, del trabajo y los ambientes extraordinarios. Su labor se desenvuelve en la exploración de dimensiones pocos visibles en nuestro ámbito contemporáneo, de las que rescata el elemento humano, bajo una luz poética. De la excentricidad del contraste se eleva una dimensión simbólica que pretende revertir el concepto de mito en nuestra contemporaneidad. The Challenge parece resumir el leitmotiv de todo el trabajo de Yuri Ancarani: el interés por contextos extremos, los retos, la sofisticación, así como por los preparativos, los gestos.

Cómodo en los espacios del arte contemporáneo, en los que empezó su carrera de video artista, y en las salas de cine, Ancarani ha mostrado su trabajo en festivales de relieve internacional y en museos, bienales y galerías. Este mismo dinamismo se refleja en su lenguaje cinematográfico y en la sensibilidad estética, que explora a la par la belleza de la imagen y la sugestión del sonido, hacia otro nivel de percepción del trabajo fílmico.

 

Eva Sangiorgi
FICUNAM
México